esta próxima primavera 2018 a la venta

Té Orgánico

7,00 6,00

Una selección de tés especiales de primera clase de las mejores regiones de cultivo de China, India, Nepal, Taiwán y Japón. Estamos orgullosos de esta exclusiva selección de auténticas rarezas.

La cantidad cosechada de estos tés de primera calidad recogidos a mano es de unos pocos kilogramos al año. Para un deleite completo, el agua debe ser blanda, estar filtrada y templada. Los tiempos de remojo garantizan el mejor sabor. Todos los gourmets del té encontrarán su favorito en esta selecta gama.

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El Té como Alimento

 La costumbre de servir hojas de la planta del té (Camellia sinensis) para conferir un buen sabor al agua hervida se utilizó por primera vez en China hacia el año 250 a. C. y desde ese momento se ha expandido a casi todas las regiones del mundo con una gran aceptación de los consumidores.

Nutricionalmente, siempre se le ha considerado un alimento terapéutico, las sales minerales en el té son de sodio, potasio, y níquel. También contiene hierro, cobre, silicio, aluminio, magnesio, fósforo y calcio, aunque algunas de ellas pierden su solubilidad con el envejecimiento de las hojas.

Otro de los contenidos importantes del té es el flúor, conocido protector de los dientes. El aceite esencial destilado del té es de color amarillo y posee un fuerte olor, que es la causa de los aromas del té. Contiene el té taninos catéquicos y derivados polifenólicos, como los flavonoides kenferol, quercetol y miricetol.

Los componentes más conocidos del té, y los más apreciados por su efecto, son sin duda las bases xánticas, la principal de las cuales es la cafeína, aunque también contiene teofilina y teobromina. La presencia de vitaminas en el té es mínima, pero constituyen un enriquecimiento de la bebida, dado que contiene vitaminas A, B, C, E y P.

La Miel y el Té. Un vínculo irrompible

Habitábamos en cuevas cuando comíamos MIEL como fuente de alimento. Entonces no lo sabíamos pero quizá fuera el primer método curativo y preventivo que utilizámos.

Lo que queda claro es que durante miles de años fue el edulcorante natural más utilizado (y aún es el más dulce de todos los que hoy en día existen).

Tardamos 200 mil años en sintetizar la MIEL y saber las propiedades benéficas que nos estaba aportando. Cómo dijo el refrán “más vale tarde que nunca” pero siempre, sin saberlo, lo supimos… la MIEL es salud.

En cuanto al TÉ, desde que los chinos descubriéran, posiblemente por accidente, esta peculiar bebida su consumo entre la humanidad no ha dejado de crecer, quitando el agua, quizá sea la bebida más consumida en el Mundo.

Con el TÉ nos pasó igual que con la MIEL, siempre la asociamos a la curación y a la prevención pero tardamos siglos en darnos cuenta de esa realidad.

Ahora imagina unir MIEL y TÉ… olvídate del azucar!!!

Consejo: hierve siempre el agua aparte, infusiona según te recomiende quien sabe, y añade la MIEL al final (que no se cueza).

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