el entorno natural de la alpujarra

COLMENA VERDE NO SE ENTIENDE SIN SU ENTORNO

¡Nuestras mieles son lo que son porque La Alpujarra es lo que es, un entorno único!

Esta montañosa región, situada en la ladera sur del Parque Nacional y Natural de Sierra Nevada, es una de las regiones botánicas más importantes de Europa.

la alpujarra…

…no se entiende bien sí no la situamos en su contexto. Miles de años de vivencias del ser humano en esta tierra, media docena de imperios y culturas, la continua adaptación al medio hostil, el aterrazamiento metódico de las laderas, su conversión en bancales de siembra, las kilométricas acequias, careos y recargas, la peculiar orografía, su caprichosa climatología, la cercanía al Mar Mediterraneo, la estratégica posición de los pueblos… todo aquí es fruto de la evolución del ser humano en esta tierra.

 …todo aquí es fruto de la evolución del ser humano en esta tierra.

Aquí, en estas montañas, el ser humano ha sabido mantener vivas tradiciones ancestrales, la apicultura es un ejemplo de ello.

La aspereza de la montaña no ha impedido el desarrollo de un carácter propio, montaráz, austero, pero muy sano y vivo. Quizá La Alpujarra es un lugar mágico.

Tierra de los últimos nazarí, de la última sublevación de Aben Humeya. tierra de bandoleros, de munfíes, de agricultores, de maestros creadores de la más refinada seda, repoblaciones, reconstrucciones, leyendas, cada rincón deLa Alpujarra cuenta una historia única e increíble.

La Montaña y el Humano

La existencia de telares centenarios, de artesanos que, desperdigados por todas las laderas, crean arte con sus manos con los simples materiales que la tierra ofrece.

Tierra de pastores.

Refugio de escritores, artístas, científicos, universitarios… lugar a donde escapar buscando la comunión del ser y su medio. Vecinos anónimos que logran cosas extraordinarias en su día a día.

Ancianos que atesoran los tiempos pasados y que, a golpe de azada, escriben en las laderas poemas sembrados de verduras, cereales y frutales… poetas de la naturaleza que han sabido mantener, cási en su integridad, la imagen milenaria de la montaña.

Niños que crecen en calles sin coches, donde todos somos conocidos, vecinos, amigos y familia. Unión del ser en piñas sociales, diferentes eso sí.

68 pueblos que se cuelgan del imposible, como la omnipresente cabra, colgados de barrancos, asidos a peñas, colocados en lugares envidiables, son en su conjunto la mejor imágen de la paciencia, el tesón y la superación continua en un medio natural barbaro y salvaje.

Pequeños negocios locales, muchos de ellos ofreciendo productos de extrema calidad. Chocolates, caramelos, repostería, encurtidos y embutidos, mieles, migas,… todo artesanal, todo hecho con mimo, paciencia y oficio.

No en vano somos tierra artesana y ruda!!!

La Naturaleza en estado puro.

Los paisajes. La eterna bellaza y el pasuado contemplar lo que la vista nos ofrece. Un clima que cambia, las estaciones que se marcan, a fuego, en nuestro día a día. Que nos demuestran lo cambiante del Mundo, y la belleza de sentir las 4 estaciones como dentro de una fábula.

Vivir en la cumbre de la península, en las laderas de montañas tan altas, nos llenan de humildad, nos sentimos pequeños frente a la grandeza de la naturaleza.

Esta montaña, crisól de vida, invernadero de vida. Vida que discurre al son del agua.

Y todo es agua, miles de fuentes, nacimientos, arroyos, canales de riego, acequias, lavaderos, la nieve… esta tierra es eso, roca y agua.

La Alpujarra es única.

Y EN ESTE ENTORNO VIVE NUESTRA ABEJA.

Libre vuela por esta tierra indómita. Creciendo al son de las estaciones, cubriendo la montaña con sus colores y su continua labor.

Por eso nuestra miel es diferente.

La miel siempre es miel, pero el entorno en donde esa miel se produce es lo que cambia el producto final.

Y en ello estamos, buscando continuamente los mejores pastos, trazando en mapas estratégias anuales de trabajo, contabilizando a pie, libreta y cámara en mano, la densidad de las plantas, la fuerza de las “mieladas”, el acceso al agua… gastamos mucha energía en colocar los colmenares en las mejores posiciones.

SOMOS PRODUCTO DEL CARÁCTER DE NUESTRA REGIÓN

Y lo hacemos por un motivo, para que la abeja se pueda desarrollar en su máximo potencial y nos ofrezca, tras una dura temporada, mieles exclusivas, únicas, magníficas, diferentes.

Somos producto del carácter de la región.

Quizá, si nuestro entorno fuera diferente, nuestra miel sería convencional pero, no lo podemos evitar, el entorno nos motiva, nos llena, nos empuja con carácter a luchar por la abeja y su potencial.

Nuestro amor por lo que hacemos nace del amor por esta tierra.

La Alpujarra como centro del Universo.

Al menos del nuestro.

La belleza visual de la región la hace única pero también nos marca el día a día de todos los que aquí la habitamos.

Somos unos enamorados de nuestro oficio porque La Alpujarra nos enamora.

Sabemos que nuestras abejas se desarrollan en el mejor ambiente posible, en un entorno que supera los 1000 metros de altitud, libre de pesticidas, sin químicos que envenenen las plantas, en una región botánica donde siempre la abeja tiene alimento.

Nuestra filosofía es simple, la abeja necesita las mejores condiciones ambientales para ofrecernos su mejor potencial.

Sabemos que se desarrollan plenamente porque el lugar lo facilita. Infinidad de bosques variados, monte abierto cubierto de matorrales, plantas tropicales que se adaptaron a las zonas de cultivo, así, por ejemplo, podemos encontrar cerezos, kiwis, castaños… cuyas dulces flores le ofrecen a la abeja la oportunidad de fabricar increíbles mieles monoflorales.

La Alpujarra es un privilegio para los sentidos… para el gusto.

el jardín de las delicias.

La complejidad biológica de la región, la cantidad de plantas endémicas que existen, la riqueza de tener diferentes bioclimas en pocos kilómetros, el clima benigno que, pese alcanzarse los 3.000 metros de altitud, no es frío, o la riqueza mineral de los suelos cultivables, convierten La Alpujarra en un gran jardín diverso y variado.

Para hacerse una idea de nuestro potencial, estas son las principales familias de interés para la apicultura: (Familia/mes floración/condición)

AIZOACEAE  (IV-V) NECTARIFER/POLI. ANACARDIACEAE  (III) POLINIFERA
ARALIACEAE  (IX) NECTARIFERA
BORRAGINACEAE  (III-VII) NEC., NECTA-POLINIFERA
CACTACEAE  (IV-VI) NECTARIFERA
CAESALPINIACEAE (IX-X) NECTA-POLINIFERA
CAMPANULACEAE (V-XII) NECTARIFERA
CAPRIFOLIACEAE (IV-VII) NECTARIFERA
CARYOPHYLLACEAE (II-VI) NECTARIFERA
CISTACEAE (IV-VI) POLINIFERA
COMPOSITAE (I-XII) NECT., POLI, NECT.-POLIN.
CONVOVULACEAE (V-VIII) NECT.-POLINIFERA

CRUCIFERAE (III-VII) NECT., NECT-POLINIFERA
ERICACEAE (X-III) NECT., NECT-POLINIFERA
EUPHORBIACEAE (IV-VII) NECT-POLINIFERA
FAGACEAE  (II-VII) POLIN., NECTA-POLINIFERA

GUTTIFERAE (VII-IX) POLINIFERA
LABIATAE (II-XII) NECTARIFERA
LEGUMINOSAE (XI-VII) NECT., NECT-POLIN.,POLIN.
LILIACEAE (I-VII) NEC., NECTA-POLINIFERA
MALVACEAE (VII-IX) NECT-POLINIFERA
MIMOSACEAE (III-IV) NECT-POLINIFERA
MYRTACEAE (V-I) NECT-POLINIFERA
OLEACEAE (IV-VI) POLINIFERA
ONAGRACEAE (VII-IX) NECTARIFERA
OXALIDACEAE (XII-V) POLINIFERA
PAEONIACEAE (V-VII) POLINIFERA
PAPAVERACEAE (III-VI) POLINIFERA
PINACEAE (III-VI) POLINIFERA
PLANTAGINACEAE (I-XII) POLINIFERA
RESEDACEAE (III-VI) POLINIFERA
RHAMNACEAE (III-IV) NECT-POLINIFERA
RUTACEAE (III-V) NECT-POLINIFERA
ROSACEAE (II-VII) NECT-POLINIFERA
SALICACEAE (III-IV) NECT-POLINIFERA
THYMELEACEAE (VII-IV) NECT-POLINIFERA
UMBELLIFERAE (V-IX) NECTARIFERA