LA COLMENA

Somos una empresa apícola dinámica, entendemos nuestro oficio como un arte que está estrechamente vinculado a su entorno natural. Por eso trabajamos bajo la ética de la apicultura ecológica, el respeto a nuestros animales, la cultura de “puertas abiertas”, la difusión del conocimiento, la investigación científica y el valor etnográfico del entorno.

Por eso nuestras políticas de calidad sobre los productos son extremas. Sólo queremos ofrecer lo mejor. Al igual que una abeja sin su Colmena no es nada, nosotros sin nuestros principios no podríamos llegar a ofrecer nuestros sellos 1.300m como diferenciadores y únicos.

NUESTRO ENTORNO

“Tierra de Pastos, al Busherat

Situada entre la ladera sur del Parque Nacional de Sierra Nevada y el Mar Mediterráneo, La Alpujarra es una montañosa región única en el Mundo. Habitada desde el mesolítico ha sido crisol y refugio de pueblos y culturas íberas, celtas, romanas, visigodas.

Durante cási ochocientos años ha sido vanguardia y retaguardia del Reino Nazarí de Granada.

La Alpujarra es un entorno natural único producto de su peculiar condición climática y de la continua e intensa acción humana desarrollada en el mismo entorno, quien, obstinado por vivir en la cima de la penísula ibérica, ha sabido durante milenios adaptarse y aprovechar el entorno de forma sostenible.

Desde las cimas que rozan el cielo, hasta el mar tropical de la costa, nuestras abejas viajan libres en un entorno natural único.

Declarado por la ONU Reserva de la Biosfera en el año 1986; Parque Natural en el año 1989; y Parque Nacional en el año 1999, zona BIC (Bien de Interés Cultural del Barranco de Poqueira), ZEPA (Zona de Especial Protección para Aves, Barranco Poqueira)… Sierra Nevada es, y por extensión La Alpujarra, algo extraordinario.

Es normal que en este entorno nuestras abejas sean capaces de producir mieles de tan exquisita calidad.

condiciones ambientales

Según el catálogo de parques nacionales del Ministerio de Medio Ambiente de España, Sierra Nevada es el ejemplo más representativo de los ecosistemas mediterráneos de alta montaña. Por ello, como rasgos más característicos del clima de la sierra se pueden identificar: su relativa aridez (a causa de su orientación oeste-este, y los vientos predominantes del oeste) y la fuerte insolación de la zona mediterránea en que se halla. Las condiciones que determinan la enorme diversidad climática en Sierra Nevada son su amplitud altitudinal, latitud, y compleja topografía del terreno.

La amplitud altitudinal determina el aumento de la insolación conforme se asciende y provoca oscilaciones térmicas de gran importancia: Por debajo de Trevélez (1510 m de altitud), la temperatura media anual oscila entre los 16 y 12 °C; desde los 1.500 m hasta el puerto de la Ragua (2.000 m), entre 12 y 8 °C; entre los 2.000 m y el albergue juvenil de Pradollano (2.500 m), entre 8 y 4 °C, y a partir de los 3.000 m es de menos de 0 °C. La vertiente norte es más fría que la vertiente sur por su menor insolación y mayor exposición a los vientos del norte.

Su posición meridional y su presencia en la zona de influencia mediterranea provoca su relativa sequedad; en verano (de mayo a octubre) la pluviosidad es mínima, mientras que en invierno las precipitaciones son casi exclusivamente en forma de nieve a partir de cierta altitud (2.000 metros aproximadamente).

Además se debe resaltar las peculiares condiciones microclimáticas que se crean en cada uno de los valles, ríos y barrancos.

nuestra fauna

La reina de La Alpujarra, y de todo el Parque Nacional de Sierra Nevada, es la Cabra Montesa (Capra Pyrenaica) que constituye la mayor población censada de todo Europa.

Cierto que a principios del Siglo XX desapareció la última lobera de la sierra, debido principalmente a la presión humana sobre el terreno, no en vano esta montaña es la más habitada de todo el continente. Aún así, el Zorro, la Comadreja, la Garduña o el Lirón, entre otros, son una población estable de mamíferos que habítan en los bosques y en las cercanías de los pueblos, siendo fáciles de ver y observar.

El Águila Calzada, el Azór, el Búho Real, el Autillo, el ratonero común o el Gavilán, son ejemplos de la cúspide de la cadena trófica de la avifauna local. Que con más de 60 especies, constituyen un santuario avifaunístico único en el Mundo, entre las que habría que destacar: el Acentor Alpino, roqueros, aviones, vencejos, mirlos, oropéndolas, abubillas, currucas o gorriones. Así como el magestuoso Martín Pescador entre otras aves ripiarias.

Jabalíes, Gatos monteses, topillos (como el raro topillo nival (Chionomys nivalis)), murciélagos, ratones, liebres, tejones, musarañas o erizos, completan un variado ecosistema subdividido en casi un centenar de biosistemas únicos e independientes.

Una legión de invertebrados, entre los que cabría destacar la Vívora Hocicuda, la Culebra de Escalera, la Culebra de Herradura, el Lagarto Ocelado, salamandras… enriquecen el ecosistema montañoso.

Cabe destacar las más de 120 especies de Mariposas catalogadas en la Sierra.

Así, cómo no iba a estar presente en nuestra región, la importante y vital apis melífera iberiensis o abeja de miel ibérica, nuestra especie de abeja que trabaja dentro de todo este rico y complejo ecosistema y fauna.

Dentro de este entorno nuestra abeja rinde al máximo de su potencial biológico.

LAS FLORES

Sulayr es el lugar en donde nacen las plantas y las flores del mundo entero…

Quizá suene exagerado este antiguo dicho nazarí local, pero nada más fuera de la realidad. La importancia de ser una región Reserva de la Biosfera, de ser Parque Nacional y Parque Natural reside en la importante vida botánica local.

Para hacerse una idea: una tercera parte de las especies botánicas conocidas en España se hayan aquí, suponen más de 2.100 especies. En un contexto Europeo, Sierra Nevada representa una quinta parte de todas las especies botánicas conocidas. Los datos son asombrosos, si entendemos que todo nuestro entorno supone sólo el 7% del territorio nacional y el 0.01 % del europeo.

La flora apícola

Según un estudio del Centro de Investigación y Formación Agraria de Granada, Proyecto Nº SC95-073, y cuyo objeto era estudiar cómo lograr la Otimización del Recurso Natural de la Apicultura en el Parque Nacional de Sierra Nevada, en la región de La Alpujarra se caracteríza por ser una de las regiones de mayor potencial apícola de la península, y quizá de Europa, por la variedad de plantas, muchas de ellas endémicas, la duración de las floraciones, extensas o cási en la totalidad del año, la cercanía a la costa tropical y lo benigno de los vientos.

Todo contribuye a que nuestras abejas logren mieles de muy alta calidad.

Con más de 1.700 taxones vasculares, distribuidos con gran variabilidad según los factores geográficos como la altitud, climáticos cómo la temperatura, insolación, precipitaciones, presencia de nieve, etc, créan un marco perfecto para el apicultor, quien en pocos kilómetros haya alimento para su ganado. Esto permite una apicultura sin transumancia o, de existir, que sea una muy cercana. Se obtienen buenas producciones a pesar de que en la montaña la abeja llega a invernar durante unas largas semanas.

La posibilidad apícola se representan en cinco pisos bioclimaticos, desde la Alpujarra baja (termomediterraneo) hasta las altas cumbres (crioromediterraneo).

Con gran potencial apicola se presentan más de 200 especies vegetales distribuidas en los diferentes pisos bioclimáticos. El piso mesomediterraneo con plantas tropicales como el aguacate, chirimoyo y los cítricos (naranjo y limonero), caña de azúcar, vid, y mango; árboles como el almendro, algarrobo, y níspero; y hasta las altas cumbres todo es alimento para la abeja.

Los taxones apícolas de gran importancia son 259 agrupados en 35 familias, siendo los nectaríferos mas abundantes (120) que los poliníferos (67) y nectaríferos-poliníferos (7). El elevado número de taxones apicolas, la gran cobertura de matorrales y el amplio rango de la floración, prácticamente todo el año, hacen de la comarca de La Alpujarra una de las de mayor potencial apícola de Andalucía Oriental.

Nuestras abejas no dudan de que sus mieles son las mejores con semejante potencial.

LAS ABEJAS

“Según las Leyes de la Aeronáutica, la abeja no debería poder volar… pero que sabe la abeja de leyes”

Apis Melifera Iberiensis o comúnmente llamada “abeja española”, es una subespecie de la Abeja Común, y se sabe que es un cruce evolutivo proveniente de la Abeja Africana (cuya genética predomina sobre todo en Andalucía) y la Abeja Occidental Europea (Apis Melifera Melifera).

Temperamento.

Nuestra abeja es un poco más pequeña que sus hermanas europeas o africanas, de color oscuro y muy vigorosa. No en vano es capáz de trabajar y mostrarse muy activa en condiciones climáticas extremas en donde otras subespecies no tienen actividad en la Colmena, incluyendo en el frío invierno. Su caracter es más agresivo que las abejas europeas, por eso nuestra normativa no permite la apicultura en las ciudades ni pueblos.

Sus movimientos son rápidos y nerviosos, exhiben una reacción defensiva ante el movimiento, estando siempre dispuestas a la defensa-ataque. Al menos siempre hay una o dos defensoras en la piquera quienes rápidamente alarman ante cualquier intrusión a la Colmena, a quien atacan al instante. El estrés por la alarma les puede durar 24 horas en las que pueden atacar a quien se encuentren cerca.

Propolízan en abundancia en la Colmena, siendo un recurso fácil de extraer en nuestro entorno.

Apicultura Orgánica

Entendemos que si el ciclo vital de la abeja es de una forma determinada, nuestro deber es trabajarla de acuerdo a ese ciclo vital. Evitamos la transumancia, respetamos la invernada, tratamos las enfermedades con productos permitidos en la apicultura ecológica, buscamos entornos libres de pesticidas, alimentamos a la abeja con productos provenientes de la agricultura ecológica. Somos conscientes y proactivos.

Cuidados

Las abejas son insectos que sufren una variedad de enfermedades y ataques de depredadores, que los apicultores estamos siempre cuidando de la salud y bienestar de nuestras amigas.

Enfermedades bacterianas, como la loque, viriosis, ataques de hongos y otros patógenos no impiden que, a veces, una Colmena muera por enfermedad.

Acarósis, como la temida varroa, principal problema de la extinción de las abejas en el planeta (por cierto varroa es una especie invasora globalizada por el ser humano), o la aún malinformada vespa velutina o avispón asiático, que depreda sin piedad cientos de abejas al día… nos ponen en pie de guerra por la defensa de nuestro ganado y su salud…

…pero nos demuestra lo frágil que es el ecosistema cuando dejamos de tenerle respeto y cuidado.

Invertebrados, polillas, ratones, pájaros (como el espectacular abejaruco), les ponen las cosas difíciles. Sin olvidar los pesticidas y herbicidas que matan nuestras colonias y destruyen la variedad botánica de la que nuestra abeja se alimenta.

La lucha de la abeja por su supervivencia es extrema y dura. Y con la mayor de nuestras pasiones hacemos todo lo posible por ayudarla asuperar esas luchas diarias.

Tenemos un sentimiento único, BEE LOVE!!!

Te proponemos un montón de actividades

La colmena nunca para de trabajar

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